¿Qué es la Medicina Bioespectral?
La Medicina Bioespectral es una evaluación funcional y fisiológica creada por Felipe Reitz para observar señales emisivas del cuerpo, especialmente patrones térmicos y bioespectrales, y transformarlas en una lectura organizada sobre circulación, regulación, adaptación, dolor y dinámica funcional. Para el paciente, su valor está en ampliar la comprensión del cuerpo de forma visual, integrada y complementaria.
¿Cómo se realiza la evaluación bioespectral?
La evaluación combina anamnesis, observación clínica, preparación adecuada de la piel y captura de imágenes bioespectrales por CBI - Imagen Bioespectral Computadorizada. Luego, los patrones observados se interpretan con metodología propia, considerando regiones corporales, asimetrías, áreas hiperemisivas, trayectorias, contexto clínico y los 9 aspectos de observación del método.
¿La evaluación duele o es invasiva?
La evaluación se realiza mediante observación de imágenes y señales externas del cuerpo, sin extracción de sangre, sin radiación ionizante y sin procedimiento invasivo. El paciente permanece en un ambiente controlado y sigue orientaciones de preparación para que la piel y la microcirculación estén lo más libres posible de interferencias externas.
¿Qué tipo de información funcional puede observarse?
La evaluación puede demostrar patrones relacionados con circulación, respuesta inflamatoria, asimetrías térmicas, sobrecargas regionales, regulación autonómica, adaptación funcional, dolor y dinámica metabólica superficial. Estas señales se interpretan como información funcional complementaria, siempre correlacionada con historia, síntomas y contexto individual.
¿Cómo la Medicina Bioespectral auxilia la consulta y los exámenes convencionales?
La Medicina Bioespectral añade una capa visual y funcional al razonamiento clínico, ayudando a organizar hipótesis, acompañar evolución, orientar correlaciones con síntomas y enriquecer la conversación entre paciente y profesional. Se integra de forma complementaria a la consulta médica, al diagnóstico, al tratamiento individualizado y a los exámenes convencionales.
¿Cuánto dura y cómo recibo el resultado?
El tiempo puede variar según el objetivo de la evaluación y las regiones analizadas, pero el proceso generalmente incluye preparación, aclimatación, captura de imágenes e interpretación técnica. El resultado puede presentarse como orientación, informe o discusión de hallazgos funcionales, siempre con lenguaje cuidadoso y dentro de los límites profesionales de la evaluación.
¿Qué debo hacer antes de la evaluación bioespectral?
Para mejorar la calidad de las imágenes, evita interferencias térmicas y químicas antes de la evaluación: no uses cremas, aceites, perfumes, desodorantes o maquillaje corporal el día de la evaluación; evita ejercicio intenso y baño caliente o frío por al menos 4 horas; evita café, té, tabaco, energéticos y bebidas muy calientes o muy frías por al menos 2 horas; usa ropa ligera y suelta; llega al menos 10 minutos antes para aclimatación; e informa medicamentos, procedimientos recientes, fiebre, exposición solar, traumas, masajes o exámenes con compresión. Descargar protocolo de preparación en PDF
¿Cuándo debo reprogramar la evaluación?
Puede ser mejor reprogramar cuando haya fiebre reciente, infección aguda, inflamación importante, quemadura solar, irritación intensa de la piel, procedimiento invasivo, biopsia, trauma, procedimiento estético o estímulo físico importante en la región evaluada. Estas situaciones pueden alterar temporalmente la respuesta térmica y reducir la calidad interpretativa.
¿Quién puede beneficiarse de una lectura bioespectral?
Los pacientes que desean comprender mejor patrones funcionales del cuerpo, acompañar regiones de dolor, circulación, adaptación, sobrecarga o asimetría pueden beneficiarse de la lectura, especialmente cuando buscan una visión complementaria, visual e integradora para conversar con profesionales de salud y organizar mejor su cuidado.